Durante este fin de semana, la localidad de la sierra madrileña de Los Molinos acogió el Encuentro del Consejo de Familia MISSAMI, que reunió a representantes de las delegaciones de España, Portugal y Filipinas, entre las que se encontraban Elisa Marmil, Directora titular de nuestro centro y el Director General Iñaki Goldaraz.
Con un espíritu de fraternidad y compromiso, se reunieron miembros de los distintos ámbitos que conforman la familia MISSAMI: las Religiosas Misioneras, el equipo de “Adora y Sirve” —formado por personas voluntarias que sostienen los centros eucarísticos y las obras sociales—, laicas consagradas, los Misioneros Eucarísticos Laicos (MEL) —presentes en todos los países donde está la congregación, viviendo la espiritualidad de María Emilia en su día a día—, y los educadores que acompañan la misión en los centros educativos.
El Encuentro no solo fue un espacio de comunión y fraternidad, sino también un momento clave para avanzar en dos grandes objetivos que marcarán el rumbo de nuestra misión en los próximos años.
Por un lado, se trabajó en la consolidación del Consejo de Familia como una estructura corresponsable, que refleja la riqueza y diversidad de los distintos ámbitos que conforman la familia MISSAMI. Este paso representa un compromiso firme con la sinodalidad, la escucha activa y la toma de decisiones compartida, en coherencia con el espíritu de María Emilia.
Por otro lado, se dio inicio a la planificación estratégica discernida de la misión compartida para el periodo 2025–2027. A través del diálogo, la reflexión y la participación de todos los presentes, se sentaron las bases para definir las prioridades, líneas de acción y horizontes que guiarán nuestro caminar conjunto en los próximos años.
El encuentro contó con la valiosa presencia de Belén Blanco (@belenblancorubio), del equipo de Misión Compartida de CONFER.
El encuentro fue mucho más que una reunión: fue un espacio de escucha, diálogo y esperanza, donde se reafirmó el deseo de seguir soñando y construyendo juntos el presente y el futuro de la familia MISSAMI. Con cada paso, seguimos siendo presencia viva de Jesús, llamados a compartir lo que hemos recibido y a caminar en comunión, como corresponsables en la misión.

