Dentro de la asignatura de Valores Éticos y Cívicos, el pasado martes el alumnado de 2.º de ESO tuvo la oportunidad de asistir a una enriquecedora charla impartida por Pablo Sánchez Valverde, abuelo de nuestra alumna Alexia. Médico ginecólogo con 45 años de profesión y más de una década como cooperante internacional, ha participado en proyectos sanitarios en distintos países y ha contribuido a la creación de tres clínicas en Latinoamérica.
Tras su jubilación, decidió continuar su vocación de servicio como voluntario en Paris 365, una organización que ofrece atención integral a personas en situación de vulnerabilidad. Su intervención permitió al alumnado acercarse a una visión real y humana de la solidaridad, entendida como hacer algo por los demás sin esperar nada a cambio, especialmente hacia quienes atraviesan situaciones de riesgo, pobreza o exclusión social.
Durante la charla, Pablo explicó el funcionamiento de Paris 365, un proyecto que va mucho más allá de un comedor social. Entre los servicios que ofrecen destacan el reparto diario de comida para unas 60 personas y entrega de bolsas de alimentos a alrededor de 140 familias, una despensa social dirigida especialmente a niños y niñas, para evitar situaciones de estigmatización, venta de ropa de segunda mano y apoyo para garantizar condiciones básicas de habitabilidad, espacios para el aseo personal y un txoko solidario donde formarse, estudiar, jugar o simplemente descansar, acompañamiento en trámites, ayudas y gestiones para personas que, en muchos casos, no dominan el castellano y atención individualizada para cubrir necesidades concretas.
La entidad cuenta con alrededor de 1.000 personas voluntarias, de las cuales 724 son socias, cuya aportación económica permite sostener al personal contratado (cocina, administración…). Además, reciben el apoyo de numerosos donantes.
Pablo destacó la importancia del trato humano: “los voluntarios no solo sirven comida, sino que escuchan, conversan y se interesan por la vida de cada persona, especialmente por quienes duermen en la calle y reciben la conocida sopa caliente a medianoche”
A lo largo de la sesión, Pablo compartió experiencias personales que marcaron su vida, como su labor en El Salvador tras la guerra, donde el contacto directo con quienes no tenían absolutamente nada le hizo comprender la verdadera dimensión de la solidaridad.
Transmitió al alumnado varias ideas clave, destacando que la solidaridad nace de la empatía y del reconocimiento de que cualquiera puede encontrarse en una situación de necesidad. Subrayó también que todas las personas contamos con un “yo solidario” que debemos poner en práctica en nuestra vida diaria y recordó la importancia de mantener la sensibilidad ante esas realidades invisibles que requieren compromiso y atención. Además, puso en valor la solidaridad intensa y espontánea que caracteriza a la juventud, un impulso que merece ser cuidado y fortalecido.
También recordó que Navarra es una de las provincias más solidarias, por ejemplo, en donación de sangre, y que la ayuda social, aunque importante, no siempre cubre todas las necesidades.
El alumnado acogió la charla con gran interés, participando activamente y mostrando sensibilidad ante las realidades presentadas. Pablo insistió en que, aunque él da su tiempo y esfuerzo, recibe mucho más de lo que puede ofrecer, una idea que dejó una profunda huella en los chicos y chicas.
Desde el centro agradecemos enormemente su visita y su testimonio, que contribuyen a formar ciudadanos y ciudadanas más conscientes, empáticos y comprometidos con la sociedad.



